martes, 19 de septiembre de 2017

Pregón de la Asociacion de Vecinos en las Fiestas de El Val 2017



FIESTAS DE “EL VAL”   Septiembre 2017

PREGÓN DE LA ASOCIACIÓN DE VECINOS “EL VAL”

Queridos vecinos, amigos y autoridades:

Buenas tardes. Queremos agradecer a la Junta Municipal del Distrito V (a su Presidenta, Vicepresidente y vocales todos) la oportunidad que nos dan de pregonar las Fiestas del Barrio del VAL 2017. Una fiesta popular que a la vez es Fiesta Patronal de Alcalá, sin que se sepa con certeza cuándo le fue otorgado este título a la Virgen del Val, lo cual no ha sido motivo para que, desde tiempo inmemorial, goce de un hondo y secular seguimiento en la ciudad, ya se sea creyente o no de la imagen y su aparición milagrosa. Para la Asociación es una ocasión más de acercarnos a los vecinos y juntos hacer un alto en nuestro quehacer diario y compartir unas reflexiones sobre la vida que llevamos, preguntándonos: ¿Hacia dónde vamos? ¿Hacia dónde va esta ciudad del Patrimonio? ¿Qué puedo hacer por mejorar mi barrio, mi ciudad?

viernes, 23 de junio de 2017

Soplos del tiempo

Enrique Caño Pedraz

Primer premio ex aequo del Certamen de Relato Corto 2017. 
XXX Aniversario de la Asociación de Vecinos El Val.


Habían transcurrido tan solo tres semanas desde que comencé a disfrutar del placer de mi primera docena de otoños en este mundo en aquel año de gracia de mil novecientos sesenta y ocho…
–¡Vamos Raúl! –me llamó con entusiasmo el brutote de Quique al verme aparecer.
Yo, estaba doblando a galope tendido por la esquina del edificio, ansioso por encontrar a alguno de mis amigos, cuando aquel vigoroso estallido de voz me despertó del letargo, fue la necesaria llamada de atención que sirvió para ponerme en estado de alerta. Allí estaban, sentados debajo del dibujo de una portería que habíamos grabado, con yeso duro, sobre una pared de la fachada posterior de la iglesia de Nuestra Señora de Luján.
–¿A que no eres capaz de marcar un gol? –preguntó Antonio en tono vocinglero mientras señalaba un viejo balón depositado en el suelo y que parecía estarme esperando convenientemente colocado.
Era una tarde un poquito gris del mes de octubre, la temperatura se percibía bastante agradable para la época del año, aunque soplaba un ligero viento que nos volvía a la realidad de la estación, haciendo que la sensación térmica fuera algo más baja. Faltaban solamente tres días para la festividad del Pilar y, en el barrio, todo el mundo se preparaba para celebrar el acontecimiento anual. Este año caía en sábado y tendríamos todo el fin de semana para disfrutar de las tómbolas y los coches de choque que se ubicaban en la calle Ribadavia.

Mi barrio

Tatiana Jiménez Toro

Primer premio ex aequo del Certamen de Relato Corto 2017. 
XXX Aniversario de la Asociación de Vecinos El Val.


«Morir de nostalgia por algo que no vivirás nunca»
Alessandro Baricco, Seda.


Ayer volví a tener 8 años. Anteayer tenía los mismos 22 años que tengo hoy, pero hoy siento que tengo 10 más.

Empecé la Semana Santa poniendo mi cuarto patas arriba, quería pintar y cambiar de sitio los muebles. Dejé el portátil reproduciendo toda mi música y situé la cama en el centro, la llené de todo lo que cubría las paredes: un tablero de corcho con pósits y folletos, fotos, un calendario, posters de series y animes, un atrapasueños y folios con frases de libros y películas. Despojé la estantería de mis tesoros, que también coloqué sobre la cama formando montañitas de libros. Cambié el rosa infantil de las paredes por beige y rojo y moví escritorio, cómoda, mesilla, estantería y cama hasta que me pareció que la habitación se veía espaciosa y bonita.
Aproveché también para recolocar mi ropa y zapatos poniendo en un solo lado del armario todo lo que podría ponerme hasta el otoño. Tiré muchas cosas que guardaba en todos los cajones, como algunos apuntes del instituto y papeles que se habían acumulado. En la repisa más alta del armario encontré una caja con agarraderas. No sabía qué contenía, ni me acordaba de ella porque desde abajo solo se veían las colchas y las almohadas que la estaban tapando. Cuando la bajé me di cuenta de que debía de llevar unos diez años ahí arriba, el tiempo transcurrido desde la mudanza. Dentro encontré casetes de “Pies descalzos” y “¿Dónde están los ladrones?”, álbumes que publicó Shakira antes de hacerse tan famosa fuera de Colombia; las primeras canciones que escuché en mi vida seguramente fueron de salsa y vallenato, de Shakira y de Juanes, ah, y de Queen porque, aunque a mi madre no le gustaba el rock, le chiflaba Freddie Mercury. También contenía mi primera consola, una Game Boy Advance, algunas cartas que viajaron de España a Colombia y viceversa, unas fotos de mi etapa preescolar, peluches pequeños, un libro infantil titulado “El mago del paso subterráneo”, y más papeles, que resultaron ser exámenes del colegio Zulema y un ejemplar del Zulemón, el número 63.
Diez años de una vida condensados en una caja de 37 x 24 x 21. Me sentí algo abrumada por la cantidad de recuerdos que invadieron mi mente durante esos minutos que pasé revisándola. Decidí conservar todo menos los exámenes, que me hicieron gracia por mi letruja; eran de 2º y de 3º de primaria. Cogí el taco de hojas y lo puse dentro de una bolsa, que ya estaba a rebosar de basura. Al volverme hacia la caja vi en el suelo una fotografía que había aparecido de la nada. La recogí mirándola extrañada, tardé un poco en recordar el momento que estaba inmortalizado en ella; se trataba de una excursión al Museo del Ferrocarril de Madrid que había hecho mi clase en 3º. Algunas caras no me decían nada, pero le pude poner nombre a la mayoría, y a la profesora, Dolores. Ubiqué a mi yo pequeñajo, que sonreía, me encontraba entre dos niñas, una con el pelo castaño y gafas y la otra rubia con ojos azules, Lucía y Andrea. Me senté en la cama y contemplé los rostros con más interés. Ellas fueron las primeras amigas que hice en España, las primeras personas que me hicieron olvidar un poco mi país y lo que había quedado allí.
Me sentí afligida, porque no las he vuelto a ver, perdí el contacto por completo al cambiarme de colegio en 4º; las seguí recordando mientras pasaban los años, pero hice nuevos amigos, me mudé algunas veces más y muchas cosas siguieron quedando atrás. Dejé la foto en la caja. La nostalgia pareció llenar la habitación, y llenarme a mí.

Fallo del jurado del Certamen de Relato Corto 2017

Reunido el Jurado del Certamen de Relato Corto 2017 convocado por la Asociación de Vecinos “El Val”, de Alcalá de Henares, compuesto por las siguientes personas: Dª. María Esperanza García García, Doña Milagros Ortiz Alberca y Don Matías Escalera Cordero, emite el siguiente
FALLO: conceder el premio de dicho Certamen exaequo a los relatos siguientes: “Soplos del tiempo”, con pseudónimo Yayo Caito, y “Mi barrio”, con pseudónimo Janette Izanami. Ambos merecen el premio por sus valores literarios y su originalidad.
Abiertas por el Secretario las plicas correspondientes a dichos trabajos, sus autores respectivos son ENRIQUE CAÑO PEDRAZ y TATIANA JIMÉNEZ TORO.
A ambos les corresponderá, por tanto, un premio económico de 250 euros, que les hará efectivo mediante talón bancario la Asociación de Vecinos “El Val”, convocante del certamen.
El Jurado felicita a todos los autores participantes por su interés y su participación y por la calidad de sus trabajos.
Alcalá de Henares, a 12 de junio de 2017